El primer trimestre del 2012 empezó con una avalancha de escándalos sobre la privacidad en Internet. Entre los principales se encuentran una nueva política de Google, un caso de espionaje a los usuarios de Internet Explorer y Safari por parte de Chrome y la propuesta del presidente Barack Obama para crear una ley que protegiera la privacidad de los internautas.
Muchas personas se estarán preguntando: ¿Por qué tanto escándalo por la información que Internet almacena acerca de nosotros? Para quienes no lo sepan, el inconveniente va mucho más allá de que criminales pudieran dar con nuestra contraseña o que nos pudieran secuestrar al revisar nuestro Facebook. Todo radica en el siguiente principio de la industria: Si no está pagando por algo, usted no es el cliente, usted es el producto que se vende.
Así, todos los datos que deje en la Red pueden ser utilizados por el proveedor del servicio para diferentes fines. Entre los principales se encuentran hacerle llegar publicidad específica, conocer sus hábitos en Internet para realizar estudios de mercado, saber el impacto de campañas publicitarias y electorales, sólo por mencionar unos ejemplos. Y claro, dicha empresa gana mucho dinero con esa información.
Google, el caso que abrió la Caja de Pandora
El caso más sonado es el de Google: El 1 de marzo del presente año juntó sus políticas de privacidad en una sola para mejorar todos sus servicios. En realidad, esta unificación sí podría mejorar nuestra vida gracias a que ahora están conectados todos nuestros datos en los diferentes servicios de Google. Gmail compartirá información con Google Maps, Maps lo hará con YouTube y así sucesivamente.
Supongamos que va por la calle a una reunión que previamente estaba apuntada en Google Calendar.Según su posición global obtenida por el GPS de su smartphone se enviará un mensaje automático a sus contactos para hacerles saber que está muy lejos del destino y que llegará tarde, todo esto sin mencionar que se le podría indicar que cerca del lugar de la cita hay muchos establecimientos de la cadena de restaurantes que buscó en la Red.
Sí, suena útil, pero toda esta información en una sola base de datos se traduce en una palabra para Google: Dinero. Ahora podrá ser capaz de cobrar a otras empresas por una gran cantidad de servicios adicionales que antes no podía ofrecer, y todo basado en nuestra información personal. Teniendo en cuenta la gran cantidad de servicios de esta compañía, el alcance que ahora tendrá será increíble.
¿Qué hacer al respecto?
Antes de que entrara en vigor esta nueva política varias agencias europeas encargadas de la protección de los datos de los consumidores pidió a Google suspender el cambio, hasta que se hiciera una revisión del caso. La empresa se negó alegando que el cambio de fecha “causaría una gran confusión para los usuarios”, y la nueva política de privacidad de Google fue aplicada.
Tal vez hasta el momento ni empresas ni usuarios hemos podido hacer algo para evitar que se desplegara esta nueva ley de privacidad, pero por fortuna podemos hacer algunos ajustes a nuestra cuenta para evitar que Google pueda compartir absolutamente todo acerca de nosotros. Dejo los siguientes links que son sencillos de utilizar, sólo es cuestión de seleccionar algunas casillas de opciones.
http://google.com/dashboard Posee toda la información que su cuenta ha generado en todos los servicios de Google.
http://www.google.com/history/ Permite limitar a Google para que no almacene datos de su historial de búsqueda. Le recomiendo la visite, pues así no tenga una cuenta de Google se queda registrado su historial gracias a una cookie.
https://www.google.com/settings/ads/ En esta URL puede decidir si desea ver publicidad personalizada.
Y si cree que lo más indicado es borrar su cuenta visite: https://www.google.com/settings/
Una mina de oro
Es probable que después de haber leído todo esto ahora se dé una idea del valor de los datos de los consumidores. Facebook, Google, Apple, Microsoft, entre muchos otros, todo el tiempo están protegiendo datos que ya han recopilado o tratan de capturar más.
Un caso reciente fue el del navegador Chrome a quien se le sorprendió a finales de febrero accediendo a datos de navegación de los usuarios de los navegadores Safari e Internet Explorer sin su autorización, gracias a un sistema que saltaba el sistema de seguridad de los navegadores y dejaba expuesta información de navegación. Google, desarrollador de Chrome, minimizó el hecho afirmando que los datos no eran personales y posteriormente solucionó el problema.
Recientemente las empresas han empezado a capitalizar con mayor magnitud con la privacidad de sus usuarios, razón por la que Barack Obama propuso también a finales de febrero una ley que protegiera los datos de los internautas. “Los consumidores estadounidenses no pueden esperar más reglas confusas para asegurar su información personal en línea. Para que las empresas tengan éxito en línea, los consumidores deben sentirse seguros”, dijo el presidente de los Estados Unidos.
Si bien es cierto que los servicios para usuario final que actualmente usamos en Google, Microsoft, Facebook, etcétera, son gratuitos, y las compañías deben de obtener ganancias; es un abuso que decidan vernos sólo como un producto y hagan con nuestros datos personales lo que deseen sin siquiera preguntar nuestra opinión.
¿Y usted cómo se siente al ser considerado como ”un producto”?
Escrito por César Villaseñor (www.pcworld.com.mx)